Costa Rica implementa reglamento obligatorio para la gestión de residuos de construcción y demolición a partir de julio: ¿Está usted preparado?
Si su obra no cumple, podría ser suspendida. Si no se adapta, quedará atrás. Y si no actúa ahora… el costo será más que económico.
En el marco del Mes del Ambiente, la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) reiteró su llamado al sector construcción a intensificar esfuerzos en el manejo responsable de los residuos generados en obras, ante la entrada en vigencia, este mes, del nuevo Reglamento Ambiental para el Manejo Responsable de Residuos de Construcción y Demolición.
La normativa, de cumplimiento obligatorio para todas las personas físicas o jurídicas, tanto públicas como privadas, que realicen actividades de construcción o demolición, tiene como objetivo prevenir la contaminación ambiental, proteger la salud pública y promover la economía circular mediante la adecuada gestión de los desechos generados en el proceso constructivo.
En respuesta a los desafíos ambientales y al impacto del cambio climático, la normativa se presenta como una medida necesaria para fortalecer las estrategias medioambientales del país, incluyendo la planificación urbana sostenible, el uso eficiente de los recursos y la revalorización de materiales de desecho.
Disposiciones clave del reglamento
Entre los requerimientos establecidos por el reglamento destacan:
Clasificación en sitio y manejo diferenciado de residuos reutilizables o reciclables, como concreto, metales, madera y vidrio.
Implementación de bitácoras digitales obligatorias que registren tipo, volumen y destino de los residuos.
Entrega de reportes trimestrales y finales a través de la Ventanilla Única de Inversión (VUI).
Supervisión activa del cumplimiento por parte del Ministerio de Salud y las municipalidades, durante todas las fases del proyecto.
Asimismo, el reglamento define dos categorías de generadores:
Generadores mayores, correspondientes a obras con superficie superior a 300 m².
Generadores menores, con obras por debajo de ese umbral.
Ambos grupos están obligados a garantizar la trazabilidad, legalidad y corresponsabilidad en la gestión de residuos, en coordinación con gestores autorizados.
Capacitaciones y acompañamiento del sector
La CCC ha asumido un papel activo en la implementación de esta normativa. Durante los meses de febrero y mayo de 2025, la organización impartió capacitaciones a más de 70 profesionales del sector, y se encuentra en proceso de planificar una tercera jornada de formación. Estas iniciativas tienen como finalidad facilitar el cumplimiento normativo y asegurar que todos los actores del sector cuenten con los conocimientos y herramientas necesarios.
“El impacto ambiental de una obra no se mide solo por el resultado final, sino por cómo se planifica, se diseña y se construye. Hoy más que nunca, el país necesita una industria comprometida con la eficiencia, el cumplimiento regulatorio y la protección del entorno”, señaló Randall Murillo, director ejecutivo de la CCC.
Sanciones y mecanismos de control
El reglamento contempla una serie de sanciones progresivas en caso de incumplimiento:
Suspensión temporal de la obra si no se cumplen los requisitos de gestión.
Clausura inmediata en situaciones que representen riesgos graves para la salud pública o el ambiente.
Multas económicas, clasificadas como leves, graves o gravísimas, de acuerdo con la infracción.
Responsabilidad legal si se determina que los residuos causaron daños ambientales o sanitarios.
Promoción de buenas prácticas
Como parte de su estrategia para incentivar el cumplimiento, la CCC promueve una serie de buenas prácticas aplicables a obras de toda escala:
Separación adecuada de materiales en el sitio de trabajo.
Almacenamiento seguro en contenedores identificados para evitar la dispersión de residuos.
Contratación de gestores certificados para el transporte y disposición final de los residuos.
Capacitación continua del personal involucrado en la obra.
Elaboración de planes específicos de manejo de residuos por proyecto.
Para la CCC, gestionar los residuos con responsabilidad no solo representa un compromiso ambiental, sino también una ventaja competitiva que contribuye a reducir costos, mejorar procesos constructivos y elevar la reputación del sector.
Enfoque integral y visión a largo plazo
La organización también recordó que el cumplimiento normativo debe integrarse en una política pública más amplia, enfocada en la educación ambiental, el cambio de hábitos y la creación de incentivos que fortalezcan la economía circular. Esto incluye la revalorización de residuos, su incorporación en nuevas cadenas de valor y el desarrollo de un mercado formal para su comercialización.
Con la entrada en vigor de este reglamento, Costa Rica avanza hacia un modelo de desarrollo más sostenible, donde la construcción se convierte en un actor clave en la transición ecológica y en la protección del entorno para las futuras generaciones.

